La desigualdad de género: más allá de los síntomas y del castigo es un ensayo que escribí para el libro El futuro es hoy, editado por Rafael Lemus y Humberto Beck. Transcribo la introducción, para ver si queda claro de qué va:

 

Confieso que escribir este ensayo me hizo darme cuenta que rara vez me planteo la pregunta sobre cuál es el futuro al que aspiro. Me percaté que tengo mucho más claro qué me parece injusto, más que qué me parece lo justo. Quizá son dos caras de la misma moneda. Quizá decir que me opongo a la desigualdad, implica que aspiro a la igualdad. Quizá denunciar las restricciones ilegítimas a la libertad, significa que imagino un mundo en el que las personas somos libres. Pero: ¿cómo es ese mundo igualitario? ¿Cómo es ese mundo en el que se respeta plenamente la libertad de todas las personas? ¿Cómo está organizado? ¿Cómo son sus familias? ¿Su sistema económico? ¿Sus formas políticas? ¿Sus calles, su sistema de salud? ¿Sus formas de amar? No lo sé aún. No con certeza.

            Lo que ofrezco en este ensayo son algunas posibilidades a las que he llegado a partir de analizar distintas injusticias. De lo que hoy me parece inaceptable, trato de esbozar qué me parecería deseable y cómo, quizá, podríamos llegar a ello.

Mi punto de entrada para este ejercicio es el género. Si analizo el mundo de hoy desde la óptica del género, ¿a dónde me lleva este análisis? Me lleva no solo a decir que tenemos que remediar distintas desigualdades, sino a repensar la estructura de la sociedad misma. Me lleva a interrogar las formas en las que nuestras vidas están organizadas.

            Para llegar a ello, comienzo tratando de responder una pregunta básica: ¿por qué importa el análisis en clave de género? De ahí, repaso algunas de las desigualdades de género más marcadas que existen en México y algunas de las soluciones más comunes que se han impulsado para erradicarlas. Finalmente, analizo los problemas que tienen estas medidas, así como las apuestas que podríamos estar haciendo en su lugar. Por los límites de este ensayo, no puedo abarcar todo lo que, para mí, tendría que estarse repensando. Pero espero apuntar a la necesidad de hacerlo, con el objetivo de provocar la imaginación para estar en la capacidad de responder la pregunta de cómo sería ese futuro que queremos.